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Revisión postquirúrgica

Después de cualquier intervención quirúrgica en el gabinete dental, es esencial que el paciente acuda a una serie de revisiones para que su odontólogo pueda comprobar que su caso evoluciona favorablemente. De este modo, el dentista puede detectar si se están presentando complicaciones como infecciones o problemas de cicatrización… y actuar si está siendo el caso.

¿Qué se intenta evitar con las revisiones?

En odontología, las cirugías más frecuentes son las extracciones, los implantes o la cirugía periodontal. En el caso de las extracciones el principal problema a evitar es la alveolitis (que se infecte y no cicatrice el alvéolo, el hueco en el que se insertaba el diente extraído. A veces, después de una extracción, también se produce lo que los cirujanos llaman osteomeilitis que es una infección en los tejidos óseos.

En general, las infecciones y las hemorragias son problemas que se presentan con relativa frecuencia después de todos los tratamientos quirúrgicos. La hinchazón y hematoma en la zona operada, además de dolor general, dificultades para abrir la boca y unas décimas de fiebre también son problemas que se dan en muchos pacientes, pero desaparecen en un plazo de entre 24 y 48 horas.

Con todo, el riesgo de complicaciones es mayor en determinados perfiles de pacientes. Por ejemplo, las personas con diabetes, que toman anticoagulantes y/o que fuman son más propensas a presentar estos problemas postoperatorios que el resto de la población general.

Consejos para el paciente después de una intervención

  • Mantén mordida la gasa: De este modo, evitarás que la hemorragia se prolongue y conseguirá que con la presión se corte la pérdida de sangre.
  • Bolsa de hielo o toallas frías: El frío tiene un efecto antiinflamatorio, por lo que se recomienda aplicar superficies a bajas temperaturas en la zona que acaba de ser operada. Por la misma razón, es aconsejable no tomar bebidas calientes.
  • No se enjuague la boca en las primeras 24 horas: Después de una extracción, se forma un coágulo en el hueco dejado por el diente (alveolo). Si el paciente se enjuaga, disuelve ese coágulo y hay riesgo de que acabe desarrollando alveolitis.
  • Cabeza más alta que el resto del cuerpo: Justo después de la cirugía y en los días inmediatamente posteriores a ella, es recomendable que el paciente mantenga posturas con la cabeza recta y que limite su actividad deportiva y cambios de postura bruscos.
  • No aplicar irritantes externos: Se desaconseja el consumo de alcohol y tabaco en las 48 horas posteriores a la operación.
  • Sigue las recomendaciones de tu odontólogo: Después de la cirugía, tu dentista puede recetarte una serie de antibióticos, analgésicos y/o antiinflamatorios para que tu boca vuelva a la normalidad lo antes posible. Sigue sus indicaciones y evitarás problemas mayores.