Lunes a Viernes: 09:30h. a 13:30h │ 16:30h. a 20:30h│ 967 551 462│ 693 602 694 │ Avda. España, 35

Cuidado bucal para pacientes con discapacidades

Si usted o alguien a su cargo tiene una discapacidad, la comunicación clara y abierta con su dentista es especialmente importante. Cuando concierte una cita, asegúrese de tratar las necesidades particulares del paciente con el dentista y el personal. Antes de ir a la consulta, el cuidador del paciente y el equipo dental debe determinar lo siguiente:

  • ¿El tratamiento se llevará a cabo en la consulta dental o como paciente externo en un hospital o clínica dental?
  • ¿El paciente requiere pre-medicación? Si es así, el dentista debe consultarlo con el cuidador y el médico del paciente antes de la visita del paciente a la consulta.
  • ¿Necesita el paciente alojamiento especial en la clínica dental para recibir tratamiento? Por ejemplo, quizás un paciente en una silla de ruedas necesite ser trasladado a la silla dental. O bien, puede que sea necesario ajustar la posición de la silla dental para mayor comodidad del paciente.
  • ¿Cuál es el propósito de la visita al dentista? ¿Qué procedimientos específicos se llevarán a cabo: un examen bucal o una limpieza profesional, un empaste, una extracción dental, etc.? Saber a qué atenerse hará la visita más fácil.

Si el tratamiento se realiza en la consulta, la duración de la cita así como la hora del día deben ser convenientes para la persona con discapacidad. Un asistente o cuidador del paciente debe estar disponible para tranquilizar al paciente, ayudar a controlarlo durante el procedimiento y a proporcionar asistencia para que la cita avance rápidamente y sin problemas. La comunicación, el refuerzo positivo y un tacto delicado se necesitarán durante la cita.

Durante la visita, el profesional también pedirá que se ayude a que el paciente mantenga una higiene bucal adecuada en el domicilio. El dentista o el higienista proporcionarán instrucciones para la correcta limpieza y eliminación de la placa y los restos de comida en la boca del paciente. Tres veces al día, se debe utilizar una pasta de dientes adaptada a las necesidades del paciente. Y, dependiendo también de la situación del paciente, el dentista puede recomendar un enjuague bucal antimicrobiano o un enjuague bucal fluorado.